DÍA INTERAMERICANO CONTRA EL TERRORISMO

DÍA INTERAMERICANO CONTRA EL TERRORISMO

Este miércoles 3 de junio, por primera vez se recuerda el Día Interamericano contra el Terrorismo, en base a que el año pasado, la Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA), decidió elegir dicha fecha en el marco de la conmemoración por la suscripción del Tratado Interamericano contra el Terrorismo, celebrado en el 2002.

En este contexto, el Día Interamericano contra el Terrorismo recuerda a todos los estados miembros de la OEA, entre ellos Paraguay, la necesidad de condenar el terrorismo en todas sus formas y manifestaciones, independientemente de quién lo cometa y de dónde y con qué propósitos, y de denegar refugio y/o albergue a quienes financien, planifiquen, patrocinen y/o cometan actos terroristas o promuevan sus mensajes, o a quienes les presten apoyo o protección, de conformidad con sus obligaciones del derecho internacional y de las resoluciones relevantes del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.

Los estados partes que estuvieron presentes en la Convención consideraron que el terrorismo constituye una grave amenaza para los valores democráticos y para la paz, así como para la seguridad internacional, por lo que ratificaron medidas para prevenir, combatir y erradicar la financiación del terrorismo.

Resaltaron que se trate de medidas que aseguren que las autoridades competentes dedicadas a combatir los delitos establecidos en los instrumentos internacionales  tengan la capacidad de cooperar e intercambiar información en los niveles nacional e internacional, de conformidad con las condiciones prescritas en el derecho interno.  

El Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) en una de sus Recomendaciones refiere que los países no solo deben tipificar el financiamiento de actos terroristas, sino también el financiamiento de organizaciones terroristas y terroristas individuales, aún en ausencia de un vínculo con un acto o actos terroristas específicos. Además, deben asegurar que tales delitos sean designados como delitos determinantes de lavado de activos y finalmente implementar regímenes de sanciones financieras para cumplir con las Resoluciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas relativas a la prevención y represión del terrorismo y el financiamiento del terrorismo.